dimecres, 5 de març de 2008

Un poco de todo y nada de nada

Breves palabras las del título pero clarificadoras sin duda, estoy un poco decepciona, y no es para menos, ya que las cosas siguen igual que siempre, ya que las variaciones si las hay son insignificantes. Huelgas de transporte, de estudiantes, de profesores, de campesinos... y así podríamos seguir durante un buen rato, todo se acaba por reducir a dos minutos en las noticias y un pasemos a ver que pasa por oriente medio y cuales son las nuevas desgracias del mundo. Las elecciones si bien deberían hacerse cada poco tiempo como forma de conseguir que los políticos intenten hacer algún proyecto, que por supuesto se quedará para campañas posteriores por esta o aquella razón, tienen un "efecto dormidina", la cuestión es contar muchas de esas ovejas indecisas para que se unan a tu rebaño todo para volver a dormirse hasta las siguientes elecciones. Bueno podemos llorar ante la situación (demasiado dramático para mi gusto), dejar de votar, enfadarnos... pero también podemos reírnos de los anuncios de campaña, porque, por favor..., una cosa es que se crean que somos tontos pero esto ya es demasiado, porque ni somos tontos ni ellos son más listos, solo que hay que ver algunos de sus anuncios, quizás sea más simpático el anuncio de Kalia con esa mujer vestida de rosa y un máster en trabalenguas que podréis ver en los 10 minutos de anuncios de diferentes cadenas de televisión.
Retomo lo de la huelga de transportes, básicamente porque me afecta a mí y a mucha gente más, porque si no teníamos suficiente con Renfe y sus catenarias malditas, con el AVE que llegar llego pero no precisamente rápido y con los atascos matinales, pues ahora una huelga de transportes. Estamos hasta las narices de que se rían de nosotros, somos los últimos gatos en un mundo que sin nosotros, los ciudadanos, no sería nada. Nos marean, nos ignoran y además se ríen de nosotros. Estamos cansados, muchas elecciones y mucho anuncio pero aquí los problemas de cada día no los soluciona nadie, porque si ir a trabajar o a estudiar por la mañana y después de comer ya no es como tan divertido como ir al cine pues además te fastidias y pagas un taxi, te vas a pie o al metro que por casualidad fallará y te vas a quedar más de una hora en una estación bajo tierra con un calor horrible y los paneles de información que te dicen que cojas un bus, ¡pero que bus! ¡So inútiles! Hay huelga de autobuses, Renfe es menos fiable que jugar a la ruleta rusa y los taxis no se los puede pagar todo el mundo.






Hartos señores políticos, hartos es lo que estamos. Ni el chapapote se evapora ni el café cuesta 80 céntimos, a ver si empezamos con los hechos y nos dejamos de tanta palabrería que no se la creen ni ustedes.

De una ciudadana cansada y que cree en la democracia.